Pestañas

mayo 15, 2013

Angelina Jolie y el por qué de una mastectomía preventiva

A estas alturas ya casi todos deben saber: Angelina Jolie se operó las tetas. Si, y por partida doble. Todas las redes sociales explotaron en comentarios, la mayoría vomitando ignorancia. Otros más cuerdos, pero lejos de la realidad. Me gustaría comentar esto a razón de lo importante que es tener claro a raíz de qué lo hizo, con qué fin y qué significa tomar esta decisión. Creo que ya todos y todas saben que no soy médico, mucho menos oncólogo. Dejando esto claro quiero disculparme desde ya por algún error que cometa, pero yo hablo desde el sentido común.

El cáncer de mamas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es el tipo de cáncer más frecuente en las mujeres. En los países menos desarrollados, usualmente se detecta en etapas muy avanzadas dado que los screening o cribados (estrategias preventivas aplicadas en comunidades de personas que no presentan síntomas de cáncer pero que podrían hacerlo) son muy costosos y la información y educación sobre el tema muy incipiente. Una vez detectado, ya sea en su fase temprana o avanzada, lo más probable es que las afectadas tengan que someterse a tratamientos químicos (quimioterapia y/o radioterapia) que son altamente invasivos, tóxicos y peligrosos. Varios amigos y amigas médicos y enfermeras me han comentado lo poco recomendados que están estos tratamientos para abuelitos o abuelitas, ya que podrían no soportarlos. Las quimios y radios producen dolores tanto mientras son aplicadas como luego de que terminan las sesiones. Es muy común que las pacientes sean recetadas con pastillas para disminuir las náuseas y vómitos (antieméticos) y, sin lugar a dudas, su calidad de vida disminuye drásticamente al menos por el tiempo que duran las exposiciones a estos químicos. Más sobre la quimioterapia aquí.

Ahora, Angelina Jolie no es la primera mujer que se realiza una mastectomía para evitar posibles o actuales efectos cancerígenos. Muchas madres, vecinas, tías, cantantes, secretarias, profesoras y médicas han decidido cambiar el contenido de la mama por un implante. Si, la mastectomía no significa simplemente extirpar el seno, si no reemplazarlo -usualmente- por silicona. Esto porque se entiende que no sólo la salud fisiológica es la que importa, si no que la salud mental está directamente relacionada con la calidad de vida de, en este caso, una mujer.

Aclarando algunos puntos

En twitter, sobretodo los hombres, hicieron llover comentarios cavernícolas sobre la pérdida que significa para el mundo la decisión de Angelina Jolie. Como primer punto, es necesario aclararlo y repetir que la mastectomía no significa ausencia de senos, sino reemplazo de contenido. Si, para tu agrado, los pechos de Angelina Jolie siguen ahí y probablemente se vean más grandes.

Las personas con un poco más de criterio pueden estar preguntándose ¿Tenía cáncer?. La respuesta es no. No tenía cáncer, pero en ésta noticia declara que, de acuerdo a su historial familiar y los exámenes médicos correspondientes, los profesionales estimaron la posibilidad de que presentara un cáncer de mamas que ascendía al 87%. Por esto, y como medida preventiva decidió operarse y así reducir a un 5% las probabilidades.
Muchos se preguntarán ¿Pero no era mejor controlarse constantemente y así combatirlo a tiempo cuando se presentase?. Aunque es una pregunta legítima, creo que hace falta pensar un poco antes de sugerir que la mejor opción era combatir el cáncer al momento de que se presentara. ¿Por qué?

Mi experiencia

No. No soy mujer y probablemente nunca tendré cáncer de mamas, pero mi mamá lo padeció. Ya van un par de años desde que se recuperó, aunque el proceso aún no termina. Como decía más arriba, en latinoamérica usualmente se detecta el cáncer en etapas avanzadas, y el caso de mi madre no es la excepción. Ella tenía un cáncer bilateral, por lo que, como a Angelina Jolie, le extirparon los dos senos. Claro, en el caso de mi madre hubo un cáncer presente, explícito, in situ. En el caso de la actriz no, pero el punto es el siguiente: Someterse a una operación ambulatoria de reemplazo de tejidos por implantes es millones de veces menos despiadado que someterse a las quimio y radioterapias de las que hablábamos más arriba. Decir que era mejor combatirlo una vez que se presentara es ser ingenuo y desconocer absoluta y completamente la realidad de las personas enfermas de cáncer.

Es por esto que somos varios quienes celebramos la decisión de la protagonista de "Mr. and Mrs. Smith", pues decidió consciente y asertivamente, previniendo la alta probabilidad de tener que someterse a los fuertes efectos secundarios de los tratamientos actuales contra el cáncer. Es una decisión difícil pero muy inteligente. Y ojo, por nada del mundo es una operación "de embellecimiento", "estética" o como quieran llamarle. Es una operación preventiva, con fines médicos, dirigida tanto a la salud fisiológica como a la salud mental de la persona en cuestión.

Por favor, antes de opinar, lea y luego reflexione.

Reconfiguraciones: Sobreviviendo a un gran cambio de planes

Se vino el 15 encima y la verdad es que no había pensado en escribir. Pareciera que, como trabajo desde mi casa la mayoría del tiempo, no tengo mucho que hacer; pero ahora que volví definitivamente a Concepción me di cuenta que hay muchas cosas que quería realizar. Algunos proyectos andan bien, otros no han resultado, pero lo importante es que me sigo moviendo y eso es reconfortante, porque me mantiene despierto.

No tiene que ver con que si no estoy haciendo nada me desespero, pero luego de que tus grandes sueños y proyectos se vienen abajo queda una sensación extraña, como de un vacío. Incluso hasta en este momento siento que estoy a punto de irme, de moverme, de no estar aquí. Me siento de paso, pero mi realidad es otra. Estoy en Concepción, tengo planes acá y no queda nada más que concretarlos. Pero insisto: Es difícil aceptar que aquello por lo que trabajaste tanto tiempo, ese lugar que anhelabas con todas tus fuerzas, ya no forma parte de las opciones. Varias cosas se han ido con esos deseos, y hasta el momento, la verdad, no ha aparecido nada que reemplace la maravilla que era pensarme estudiando ese magister, caminando por esas calles, pudiendo viajar los fines de semana a mojar los pies en el mar... Bueno, y todo lo que ello conllevaba.

La mayoría sabe, pero creo que no había escrito sobre lo que me estaba pasando. Les cuento: Me habían aceptado en el programa de magister "Estudios de Género y Cultura" de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile. La verdad es que era mi magister soñado, ya que, como podrán suponer por la temática más recurrente en mis columnas, los estudios de género son mi especialización de ensueño. Más por una pretensión disidente que por una pleitesía al género en sí, pero eso es harina de otro costal. ¿Qué pasó? Se preguntarán. Pues CONICYT y sus ejemplares políticas me dejaron fuera del proceso con poco más de un punto de diferencia con el puntaje de corte. Supe que reabrieron el proceso de postulación, pero me lo estoy pensando, porque haber perdido la mitad del semestre estando acá en Concepción, sin clases, sin notas, sin matrícula pagada es una gran piedra en el zapato. Aún estoy decidiendo pero si repostulo, mis expectativas no son las mejores.

Como decía, con esta abrumadora noticia se fueron por el desagüe varios proyectos. Otros los tiré por la borda arriesgando arrepentimiento tardío. Lo cierto es que luego de ello perdí un poco la fe. Perdí la fe en la conspiración coeliana universal, en la atracción mental de los futuros ideales y hasta un poco en el amor. A veces pienso que es fácil engañarse con historias fantásticas sobre cómo las cosas llegan a uno y que sería mucho más sano entender que si pasó es porque se trabajó por ello y si no sucedió es porque algo no se hizo. Me da un poco de terror ver cómo puedo escribir esto sin un escalofrío. Y si, estoy un poco desencantado de la magia y a pesar de que nunca perderé mi sonrisa, no me siento muy feliz. De hecho estoy jugando las cartas que tengo. Tampoco me quejo.

Pero también recuperé las ganas de llevar a cabo un par de proyectos.

Hace mucho tiempo quería empezar un canal de videoblog. Es un poco terrible partir, porque falta motivación o da vergüenza y a todos nos gustaría tener éxito en el primero video. Como ahora sé que las cosas no son tan fáciles, armé un equipo de aspirantes a videobloggers y levantamos el proyecto "3 Minutos Menos". Si quieren saber más de esto, los invito a visitar nuestro canal.
También agarré fuerzas y decidí comenzar a hacer circular mi CV. Conversé con algunas personas que me podían orientar y quedaron de ayudarme en el proceso de buscar trabajo. Les envié mi currículum y estoy a la espera de noticias. Pronto volveré a conversar con estas personas para saber cómo va todo y si hay que hacer algo más.
Por lo demás unos chicos de un Centro Cultural Fernando González Urízar me "contrataron" para ser monitor en un taller extraprogramático en el Colegio Paulo Freire de Michaihue, que ocupa Terapia Clown para trabajar con niños y niñas de primero a tercero básico.

No son grandes noticias, pero luego de todo el desastre que fue enterarme de mis coartadas posibilidades, tener cosas que hacer me hace sentir menos perdido. Si, perdido, porque tenía un norte y ahora no está. No es una posibilidad. Pero todo está saliendo bien, y le estoy poniendo harto empeño, porque necesito volver a encontrarme. Por lo demás, hace rato estoy en la última etapa de mi tesis, y quiero terminarla ya. Independiente de los problemas que he tenido con mi escuela, gran parte de mi estancamiento es mi responsabilidad. Por eso estoy tomando de nuevo las riendas de mi vida y me estoy parando de a poco frente a este porrazo.

Sé que esta no es una columna crítica ni mucho menos, pero me tenía que sacar esto del pecho.
¡Gracias por leerme y éxito en todos sus proyectos!

RELACIONACIONES