Pestañas

Mostrando las entradas con la etiqueta datos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta datos. Mostrar todas las entradas

septiembre 13, 2013

Chile, ¿Chile lindo?

 A propósito de la fatídica fecha que acaba de pasar y la "gloriosa" fecha que se avecina, me dieron ganas de escribir, cosa que he dejado de hacer por pura falta de motivación. Me he dado cuenta de que hartos proyectos que tengo no pueden surgir si no me hago de aliados. Siempre uno está necesitando a su próximo.

Y en general es así, uno siempre necesita a los demás, diga lo que diga. Por muy independientes que nos creamos no somos nada sin la oreja escuchadora, el hombro apoyador o la mano apañadora del de al lado. Incluso a veces los necesitamos para que nos escupan en la cara verdades que estábamos pasando por alto. Yo creo que, como a mi, a varies les falta un escupitajo bien dado, porque defienden una patria a punta de cuentos de hadas que construyen una realidad más virtual que cualquier fanfic. No es que me crea el prometeo de la nueva era, pero por favor, hay datos, hay muchos datos.

Yo vivo tranquilo, sin tantas preocupaciones, sin grandes necesidades, pero eso no tiene que ver con que Chile sea un país justo y esté lleno de oportunidades, sino con que mis padres hicieron esfuerzos sobrehumanos trabajando y estudiando en el caso de mi papá, y trabajando y viendo la casa en el caso de mi mamá. Esta es la malparida “doble jornada”, atrocidad que encuentro terriblemente injusta pues no considero una verdad eso de que uno viva para trabajar. Ese no es nuestro fin último como seres humanos. Pueden tacharme de new age o lo que quieran, pero de verdad creo que nuestra misión en la vida es ser felices, alcanzar el nirvana y hacernos uno con la pacha mama... O algo así.
Más allá de esto, que yo pueda vivir tranquilo -la mayoría de los días- no significa que el país viva tranquilo igual que yo.

Algunos datos que hacen de Chile un país derechamente injusto son los siguientes:
  • El quintil más rico gana 14 veces lo del quintil más pobre, lo que es una desigualdad que duplica la de los países de la OCDE (Joseph Ramos, Economista UChile)
  • Casi un tercio (31,1%) del ingreso de Chile llegó al 1% más acaudalado de la población, mientras que sólo algo más de los dos tercios (68,9%) restantes se distribuyó entre el 99% de los demás chilenos (Paulina Henoch, LyD)
  • Es realmente en el 1% más rico y sobretodo en el 0,1% y 0,01% más rico donde se concentra el ingreso (López, Figueroa y Gutiérrez, UChile)

Seguir sería deprimente.

¿Qué queda para el resto? ¿En qué están los legisladores de este país que, con todos estos datos, siguen en acordando sus acuerdos, aprobando leyes piñufla y apenándose por la realidad chilena sin tomar acciones reales? Más aún, ¿en qué está la gente, les chilenes, que no se toman todo y paralizan medio Chile exigiendo lo que les corresponde? ¿Hasta cuándo soportamos que nos basureen y nos digan "estamos trabajando para Ud."? Cuando me sale algo así en una tapa de bebida yo la tiro lejos, y a estos ridículos que más encima trabajan para mi, que les pago el sueldo con mis impuestos, ¿no les puedo alegar?

Un amigo posteaba en Facebook un artículo que enfatizaba lo injusto que Chile sigue siendo incluso hoy, cómo el legado de la dictadura militar de Augusto Pinochet nos sigue afectando en la actualidad, y cuáles son los grupos económicos que nos tienen agarrados de las bolas y ovarios. Si, leyó bien: De las bolas y ovarios. Ya se estarán preguntando, ¿qué tiene de importante este hecho? Pues que su tía comenzó a discutirle que por qué basureaba tanto a Chile si era un país tan bello, tan hermoso y tranquilo. Literalmente le dijo "no seas mal agradecido y pegate una piedra en el pecho en el pais que vives y tener la capacidad despertar tranquilo cada dia".
Esta primera oración me dejó colgado. Ahora resulta que somos una tropa de mal agradecidos todos los que tenemos una visión crítica sobre nuestra patria y cómo se llevan las cosas acá. Y bueno, hay que pegarse con una piedra en el pecho. Así nomás. Pero no bastó con esto, sino que la tía de mi amigo consideró que el viaje que éste hizo por Europa hace unos meses distorsionó sus valores. Aquí es que quedé estupefacto.
A mi juicio, si de algo sirve ver otras realidades, viajar a otros países, imbuirse de otras culturas es para ser crítico con la propia. En mi caso, viajar a Bolivia me hizo apreciar la diversidad cultural que aquí en Chile se tiene tan a mal traer. Personalmente cultivé un espacio espiritual que tenía muy dejado en mi. Pero, por sobre todo, entendí que la pobreza usualmente no tiene nada que ver con lo material, sino con elementos mucho más intangibles, actitudinales, de perspectiva.

Mi amigo fue a Europa y trajo consigo muchas críticas al sistema económico y cultural chileno. Asuntos estructurales como la residistribución, el sistema tributario, educacional, de salud y de representación política son -literalmente- un mal chiste. En términos culturales, al parecer, no estamos tan empoderados de nuestros espacios públicos, de nuestro territorio, etc. Viendo a Chile desde fuera, el panorama no fue tan lindo. Con ello, volvió al país con ganas de ser más crítico y se planteó el difundir información... Como ya entenderán, su tía lo lapidó.

A mi parecer, esto demuestra dos cosas:
  1. Su tía, como muches en Chile, vive en una burbuja donde en el territorio nacional no se cometen atrocidades de ningún tipo y para la población vivir es algo que sale tan natural como respirar. No hay problemas, no hay nada que intoxique el diario vivir de les chilenes. A mi juicio, esto demuestra mucha ignorancia.
  2. A raíz de lo anterior, y como decía al principio de esta columna, la burbuja en la que viven muches chilenes huele bonito, se ve bien, hasta quizás se viva bien: Es un cuento de hadas. Por una u otra razón es claro que NO conocen de verdad el Chile que tanto aman.

En mi humilde opinión, difundir artículos críticos, poner temas en la mesa, conversar en la micro, discutir con el vecino o compartir información por las redes sociales sirve, y mucho. No considero fructífero que todes estemos en la calle vitoreando consignas reivindicativas, pero tampoco creo que desde internet se cambiará al mundo. Eso si, las dos actividades son complementarias porque varies queremos saber más, enterarnos más, preparanos más; así como también hay muches que viven en estas burbujas dentro de las cuales simplemente no circula información, y ponerla ahí, a la vista de todes genera opciones, en este caso la opción de informarse o no hacerlo.
En lo personal, cosidero que para hacerle frente a estos monstruos financieros de alguna manera, por pequeña que sea, hay que SABER. Saber es poder, decía Foucault. Por último, sirve hablar, levantar la voz. Ya sabemos que el silencio ha sido uno de nuestros peores aliados históricos.

marzo 21, 2013

Antencedentes: LGTBI en Chile

La tolerancia y la aceptación son valores democráticos que se espera replicar en Repúblicas Democráticas como la de Chile. Pero cuando respecta a realidades que atentan contra un modelo de organización social más bien rígido, erigido sobre una moral orientada a la reproducción y la producción, la tolerancia y la aceptación parecen tener límites. 

En general, la teoría sobre sexualidad tiene una tendencia a generar sujetos de derechos occidentalizados. En el caso de la academia queer, las proposiciones siempre terminan por ser europeas o norteamericanas y tanto los estudios como las aplicaciones que devienen de tales construcciones teóricas suelen olvidar las peculiaridades de nuestro continente (Arboleda, 2011). Como veremos más adelante, es posible que la occidentalización de la cultura haya dejado de lado ciertos elementos de la lucha por derechos para la diversidad sexual, causando avances hacia direcciones no contempladas. 

A nivel Latinoamericano, la discriminación es una práctica que se ejercen mediante la construcción de estereotipos y prejuicios, los cuales están arraigados culturalmente y se presentan en la cotidianeidad de muchos y muchas. En la década de los noventa, la discriminación y la violencia sufrida por muchos y muchas personas no heterosexuales era perturbante, sucediéndose desapariciones y ejecuciones extrajudiciales, acoso y persecución sin explicación o posibilidad de defensa (Guajardo, 2006). Entre varias explicaciones para estos acontecimientos, una de las más importantes tiene que ver con que los derechos de la diversidad sexual no son reconocidos completamente: Sólo México, Cuba y Argentina presentan instituciones que defienden la dignidad de las personas con un Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), un Centro Nacional para la Educación Sexual (CENSEX) y un Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), respectivamente. 

En el Chile de 1997, y según indica un estudio de la Corporación Chilena de Prevención del SIDA, un 38,1% sufrió algún tipo de violencia a causa de su orientación sexual en los últimos cinco años. Hay que considerar que este estudio se hace un año antes de la despenalización de la sodomía en Chile gracias a la injerencia de organizaciones por la defensa de los derechos civiles de la diversidad sexual como el Movimiento por la Diversidad Sexual (MUMS), por lo que la cifra es un fantasma bajo la real sombra de un porcentaje que se oscurece por el miedo al castigo social. De hecho MUMS ha hecho ya dos estudios, de los cuales el último -publicado el 30 de Julio del 2012- se titula “Derechos, política, violencia y diversidad sexual” y se realiza en la Marcha por la Diversidad Sexual 2011. En esta investigación, un primer dato que podría generar discusión es el porcentaje de percepción de discriminación o violencia, el cual asciende a 75,8% en 2011. El dato anterior no se aleja demasiado del 80.3% que presentó el mismo estudio realizado el 2007. 

Con esto podemos inferir que, a pesar de que con los años la población no heterosexual gana terreno y visibilidad, la percepción de discriminación sigue siendo fuerte y está siempre dando cuenta que el esfuerzo por inclusión no ha terminado con la intolerancia y la discriminación. 

De acuerdo al estudio de Cárdenas y Barrientos (2008), hay diferencias entre hombres y mujeres cuando se trata de tolerancia y respeto. En concreto, los hombres tienden a presentar más actitudes desfavorables hacia otros hombres homosexuales. Esto puede deberse a que, como veremos más adelante, la masculinidad es bastante más frágil que la feminidad por lo cual hay que estar validándose constantemente y una de las estrategias de validación suele ser la diferenciación con aquello que no se quiere ser (yo no soy eso). 

Ahora, según el estudio de la INJUV (2013), un 37% de los jóvenes que se declaran como no heterosexuales se han sentido discriminados en el último mes. A pesar de que es un número considerablemente más bajo que las encuestas realizadas por MUMS, sigue siendo altísimo considerando que el año pasado se promulgó la esperada Ley Antidiscriminación. Es posible ver, entonces, que la influencia de la ley no asegura el cambio cultural o, como se ha dicho durante el año pasado, “la ley no es ingeniería social”. A pesar de que la cita es de hace diez años atrás, sorprende que aún siga siendo tan asertiva: 

“La modificación de las normas legales no necesariamente ha asegurado la convivencia pacífica y respetuosa de y con las personas y grupos homosexuales del país, con sus diversas autoidentificaciones, careciendo de estrategias educativas, comunicacionales y judiciales que permitan reconocer su dignidad de personas y ciudadanos plenos” (Guajardo, 2006:5). 

En cuanto a la demanda por derechos civiles, la que ha resonado en los medios de comunicación con fuerza este último tiempo tiene que ver con la demanda por igualdad de derechos, específicamente acceso al matrimonio igualitario. Esto se cruza con varios elementos, ya que la idea de familia, de correcta crianza, de legitimidad ciudadana y de diversidad democrática están imbricadas tanto con la posibilidad de una reforma a la institución civil del matrimonio como con la validación de la igualdad de derechos para todos los ciudadanos chilenos. 

Según la UDP (2012), un 42% de los y las encuestadas manifiestan estar de acuerdo o muy de acuerdo con la posibilidad de que las parejas homosexuales puedan contraer matrimonio, cifra que no varía significativamente del año anterior (43%). 

Actualmente en Chile se está trabajando una modificación al código civil para incluir una figura legal que permita comprometerse a parejas heterosexuales que no quieran vincularse por medio del matrimonio y/o a parejas de dos personas del mismo sexo, a las cuales no se les permite casarse. Esto ha generado una serie de controversias ya que distintos sectores, tanto de la sociedad civil como del mundo político institucional, han apoyado y rechazado estos intentos por introducir cambios en la constitución. 

Uno de los debates más interesantes y totalmente relacionados con la presente investigación es aquel que remite a la forma por medio de la cual se está realizando la “integración” de las disidencias sexuales al orden normativo imperante. Es aquí que el matrimonio igualitario aparece no tanto como un estandarte de respeto y aceptación, sino más bien como un elemento normativo y heterosexualizante (entiendiendo esto último a nivel más político que sexual), el cual vendría a formar parte de “la implementación de una agenda política LTGBI igualizante, normalizadora e higiénica de la homosexualidad en Chile” (Hernández, 2012). Esto puede extenderse y ser una crítica a la forma en que organiza la sociedad civil y sus asociaciones y, más cercano al objeto de esta investigación, a cómo se están proponiendo las nuevas vinculaciones entre personas del mismo sexo. ¿Es acaso que se proyectan en oposición al modelo hegemónico familiar y de relaciones conyugales? ¿O simplemente se reproduce la heteronormatividad a nivel cotidiano y en espacios que co potencial transgresor? ¿Podemos dar cuenta de un devenir realmente disidente?.

--

Arboleda Rios, Paola (2011) ¿Ser o estar “queer” en Latinoamérica? El devenir emancipador en: Lemebel, Perlongher y Arenas, Revista Iconos n.39, pp. 111 - 121, Quito Ecuador

Cárdenas, Manuel y Barrientos, Jaime (2008) Actitudes Explícitas e Implícitas hacia los Hombres Homosexuales en una Muestra de Estudiantes Universitarios en Chile, PSYKHE v.17, n.2, pp. 17 - 25, Universidad Católica del Norte

Guajardo, Gabriel (2006) Visibilidad y Participación Social de las Homosexualidades en Chile: La emergencia de una esfera pública subalterna, Revista Mad n.14, FLACSO, Santiago, Chile

Hernández Morales, Toli (2012) Arroz con leche ¿Me quiero casar?, Revista Sociedad & Equidad n.3, Colectiva Ideas Sin Género, Santiago, Chile

INJUV (2013) Experiencias y percepciones en torno a la discriminación, Ministerio de Desarrollo Social, Gobierno de Chile, Chile

MUMS, CLAM, UCN (2007) Derechos, política, violencia y diversidad sexual, Antofagasta, Chile

Universidad Diego Portales (2012) Encuesta Nacional UDP, Los chilenos frente a la homosexualidad, Santiago, Chile

RELACIONACIONES