Pestañas

mayo 14, 2017

Breve reflexión sobre el rol de madre

Ahora que se acaba del día de la madre, me llama la atención una forma que tenemos de conmemorar su rol. Una forma que, si bien tiene buenas intenciones, reproduce y celebra una forma opresiva de entender su papel en nuestras vidas.
La retórica que se plantea en estas conmemoraciones pop ya no es como la de antes, donde nos mostraban a una madre que nos atendía con jugo, o poniendo la mesa, sirviéndonos comida. Ahora es una mujer independiente que cumple infinitos roles: jardinera, artista, cocinera, pediatra, economista, peluquera y he leído que hasta reloj despertador. Sobre todo, para el día de las madres, este rol multifacético se resalta y celebra, nos conmovemos por todo lo que nuestra madre es para con nosotros, la abrazamos porque en efecto cumple todas esas tareas y es una súper mamá, una súper mujer. Pero, ¿qué se esconde detrás de esta celebración?
Imaginen lo que yo: Esta super madre se levanta a las 5am para hacerle desayuno a su familia, mientras se cepilla los dientes e intenta que no se le queme el pan. Mientras esto ocurre, está intentando por primera vez despertar a sus hijos y, probablemente, a su marido. Cuando está todo listo, revisa los uniformes, las camisas e intenta por segunda o quizás tercera vez levantarlos a todos. Viste a los niños, sirve el café, y probablemente maneja a dejar a sus hijos a la escuela. Trabaja todo el día, recibe llamadas de la profesora jefe, pasa a comprar pan y algunas otras cosas al supermercado cuidando el presupuesto familiar, va a recoger a sus hijos al colegio y los ayuda con sus tareas en casa mientras sirve once y cocina la cena, lava los platos, limpia la casa, besa a su marido al llegar, le sirve la comida, acuesta a sus niños, trabaja en sus informes y a dormir, si es que ya planchó camisas y preparó materiales para la tarea de mañana. Para empezar de nuevo una rutina similar, o peor que la del día anterior.
¿De verdad estamos entendiendo que esto es algo alegre, tierno e idealizable? Es bastante terrorífico que pensemos que es súper lindo que nuestras mamás -y todas las que vienen- tengan que cumplir con ser estas súper mujeres y que pensemos que esto en efecto es "liberador". Porque a ratos parece que esto es lo que celebramos. Esto nos conmueve. Esto nos parece que es el retrato de una mujer independiente, feliz, libre. ¿Esto es? ¿En serio? Y lo vemos en los comerciales pop que conmemoran a la super mujer que tenemos como cuidadora. Y promueven un regalito con descuento. Y lloramos con el video de youtube que nos muestra lo que nuestra madre hizo y hace por nosotros. Y el lunes volvemos a esperar todo esto y más de ella. Porque así son las madres. Bueno, no todas. Hay algunas que no hacen ni la mitad, y no recordamos a esas cuando vemos estas propagandas. A esas las miramos un poquito mal por ser malas madres. Malas mujeres.
¿Súper mamás? Suena opresivo. A cagar.

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